Hoy os queremos enseñar un caso de esos que te hacen pensar.
Paciente de 42 años y 52 kg, programada para una tiroidectomía total. Sin antecedentes relevantes salvo alergia a la claritromicina. Llegó bastante nerviosa a quirófano, pero, de entrada, nada nos hacía esperar que tuviéramos que ajustar tanto la anestesia.
Os cuento.
💉 No, no pongo benzodiacepinas antes. Inducción con propofol en TCI Marsh, con objetivo plasmático de 5 µg/ml, fentanilo 100 µg y dexmedetomidina: 10 µg en perfusión durante 5 minutos. Además, lidocaína 50 mg y rocuronio 30 mg.
Intubación con videolaringoscopio, sencilla, con visión Cormack I.
Antes de la incisión, paracetamol, dexketoprofeno, dexametasona 4 mg y ketamina 25 mg.
Mantenimiento con propofol en TCI Marsh a 2-3 µg/ml, dexmedetomidina a 0,4-0,6 µg/kg/h y remifentanilo a 0,05-0,1 µg/kg/min.
No, esta vez no puse sulfato de magnesio. Ya sabéis que no me gusta el café para todos. Tampoco en la multimodal.

Más adelante, revertimos el bloqueo neuromuscular para permitir la monitorización del nervio laríngeo recurrente.
Y acompañando todo esto: BIS con EEG y espectrograma, NOL y SPI.
📈 Pues bien. Desde el principio me encontré ajustando la anestesia más de lo que había previsto. Los índices autonómicos presentaban elevaciones en distintos momentos que me hacían volver a mirar el conjunto y reevaluar la antinocicepción.
¿El EEG? En esos momentos no se me canteaba. No veía alpha dropout, ni beta arousal, ni delta arousal llamativos.

¿La tensión? Prácticamente sin inmutarse.
¿La frecuencia? En torno a 75–80 lpm.
Si me hubiera quedado solo con el EEG, la tensión y el pulso, no habría tenido la misma información para decidir.

Y aquí está, para mí, lo interesante. Salir del «para 52 kg ya lleva bastante» y preguntarnos:
«¿Cómo está respondiendo ESTA paciente a lo que le estoy poniendo?»
Eso sí, que nadie entienda «sube el número, subo la bomba».
No, no, no.
Primero, las señales. Revisé el EEG y la pletismografía; había vasoconstricción periférica.
Después, las tendencias. ¡Me gustan mucho más las tendencias que un número suelto!
No anestesiamos pantallas. Anestesiamos personas de carne y hueso.
En el último congreso en el que participé, un «pope» de la especialidad decía:
«No creo en los monitores de nocicepción porque no cambian nada al final de la cirugía».
Bueno. Esto no va de creer o no creer. Yo siempre digo que no es cuestión de fe.
Sí hay algunos ensayos que han encontrado menos dolor posoperatorio con una titulación guiada. Por tanto, decir que «no cambian nunca nada» es ir demasiado lejos.
Pero aquí conviene separar preguntas: ¿me aporta información?, ¿me ayuda a titular?, ¿mejora los resultados posoperatorios? Están relacionadas, pero no son lo mismo.
Con la pulsioximetría hay una reflexión interesante: los ensayos clásicos no demostraron una reducción de las complicaciones globales, aunque sí permitían detectar mejor la hipoxemia. No demostrar un beneficio en un desenlace concreto no equivale a demostrar que la información no sirve.
✈️ Yo lo veo un poco como pilotar un avión.
Imaginad decirle a un piloto: «Como el último vuelo salió bien, hoy apaga el altímetro y el radar y mira por la ventanilla».
Prefiero disponer de información útil, conocer sus limitaciones y decidir con ella. El que pilota sigo siendo yo.
Para mí, de eso va la anestesia multimodal del siglo XXI.
¿Cómo lo veis vosotros? ¿El EEG y los monitores de nocicepción os cambian la forma de titular o pensáis que estamos añadiendo pantallas sin más?
📍¿Tenéis casos clínicos así de chulos? ¡Mandadlos al Challenge!
Seguro que también tenéis ese caso que comentasteis al salir de quirófano.
Pues no lo dejéis en una conversación de pasillo.
Compartidlo con nosotros en el AMM Scientific Challenge 2026.
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📍 Nos vemos en Madrid
Del 12 al 14 de noviembre de 2026, seguiremos hablando de todo esto en Anestesia Multimodal Madrid: EEG, TIVA-TCI, nocicepción y aplicación clínica, con talleres prácticos y el EEG Bootcamp del sábado. Anestesia Multimodal
Para aprender, preguntar, discutir casos y volver al quirófano con ideas que podamos poner en práctica.
